
Lograr la temperatura ideal para el proceso de curado
Si utilizas una prensa MHM, seguramente ya conoces las dificultades que implica este proceso. Es necesario tener suficiente calor para que la tinta se cure, pero no tanto como para dañar la tela. Se trata de un equilibrio delicado.
Cuando dejas de usar las lámparas originales, no puedes simplemente sustituirlas por cualquier bombilla “caliente”. No se trata solo del calor en sí, sino del tipo de calor que se genera. Es necesario contar con una potencia y un espectro de luz adecuados para obtener los mismos resultados que al principio.
Detalles importantes sobre la potencia
Analizamos cuidadosamente la relación entre vatios y centímetros cuadrados. Si tu prensa MHM utiliza infrarrojos de onda corta, nos aseguramos de que las lámparas tengan exactamente la misma tensión y longitud que las originales. ¿Por qué? Porque, de lo contrario, surgirán “puntos fríos”. Nada interrumpe más rápido el proceso de producción que darse cuenta de que la mitad de las prendas no se han curado adecuadamente. Utilizamos filamentos halógenos de alta densidad para que el calor llegue casi instantáneamente. De esta manera, puedes mantener la línea de producción en marcha sin tener que esperar a que la lámpara se caliente.
Alineación y acabado
Una lámpara de reemplazo es inútil si no se coloca correctamente en el reflector. Utilizamos vidrio de cuarzo precisamente afilado para que el calor se dirija exactamente donde es necesario: directamente sobre la impresión. Los conectores están diseñados según las especificaciones de las piezas originales, por lo que puedes conectarlos fácilmente. No hay necesidad de modificar nada; además, contamos con opciones de recubrimiento en caso de que necesites ajustar la longitud de onda del infrarrojo para un tipo específico de tinta.
Algunas cosas a tener en cuenta
El problema es que las lámparas infrarrojas de alta potencia consumen mucho energía. Si decides utilizar una lámpara con mayor densidad de calor, verifica bien los cables y contactores. Si tu sistema eléctrico no puede manejar la corriente adicional, las lámparas se quemarán antes de tiempo.
Un último consejo: limpia bien los reflectores mientras trabajas con ellas. Una capa de polvo puede reducir la eficiencia del calor en un 20%. No importa cuán caras sean las lámparas: si los reflectores están sucios, el calor no llegará a las prendas.